Mostrando entradas con la etiqueta Claves. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Claves. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de marzo de 2014

El amor llena lo que el orden abarca

Cuando restauramos el orden de un sistema por medio de una constelación, todo ese amor que sabe cercano pero no manifestado tiene un lugar donde florecer, hacer su trabajo y seguir su camino para las siguientes generaciones, comparto los pensamientos de Bert Hellinger sobre la inter relación del orden y del amor.

El amor llena lo que el orden abarca
Uno es el agua, el otro es el jarro


El orden recoge, el amor fluye
Orden y amor se entrelazan en su actuar

Como una melodía la sonar, se guía por las armonías,
así el amor se guía por el orden. Y como el oído
difícilmente se habitúa a las disonancias, por mucho
que se expliquen, así nuestra alma difícilmente
se hace a un amor sin orden

Algunos tratan a este orden
como si no fuera más que una opinión,
que pudieran tener o variar a su gusto

En realidad, sin embargo, nos viene dado: actúa aunque no
lo entendamos. No se idea, se encuentra.

Lo conocemos, igual que al sentido y al alma, por su efecto.

Bert Hellinger (El centro se distingue por su levedad)

miércoles, 16 de octubre de 2013

¿Quién en detalle pertenece a nuestra familia?

Extracto de una conferencia de Hellinger en Hannover, 2009.


En primer lugar, debajo de todo, los niños, todos los niños, también los que nacieron muertos, los abortados, todos pertenecen a la familia. En segundo lugar, un escalón más arriba, los padres y sus hermanos. Sólo sus hermanos, no sus cónyuges. Sólo pertenecen a la familia los hermanos de sangre de los padres, los tíos y las tías. En tercer lugar, en el escalón siguiente, están los abuelos, sólo los abuelos, sin sus hermanos, a pesar de que aquí pueda haber excepciones. En cuarto lugar, en el próximo escalón más arriba, a veces uno u otro de los bisabuelos. Esto es relativamente fácil de entender: se trata de los parientes sanguíneos.

Pero también otros pertenecen a la familia: todos los que en esa familia han hecho lugar a otros. Ellos son, por ejemplo, parejas anteriores de los padres y los abuelos. Ellos le hicieron lugar a los que vinieron después, también a los niños que vinieron más tarde.

Aquí podemos ver lo que ocurre cuando parejas anteriores son rechazadas. Se los juzga mal, se les hacen reproches. Aquí ustedes pueden ver como esto repercute en la familia. Bajo la influencia de ese campo espiritual, esa alma común, esa pareja anterior será representada más tarde, cuando esos cónyuges vuelvan a casarse y en el próximo matrimonio o relación tengan hijos, por un niño. Siempre. Nunca he visto una excepción.

Ahora mírense a ustedes mismos y a la gente que conocen. Cuando los padres se sorprenden de un niño que se comporta de modo extraño ustedes pueden ver con frecuencia que ellos representan a una pareja anterior. 

Un amigo mío me contó que su pequeño hijo de cuatro años con frecuencia los saca de quicio a él y a su mujer. Esto puede pasar en cualquier momento. El me preguntó: “¿Qué puedo hacer?” Bien, yo lo conozco a él. Le dije: “¿Tú estuviste casado una vez?” El me contestó: “Sí, y mi mujer también” Yo le señalé: “¿No te das cuenta que él está representando a tu anterior pareja?” Entonces le di un consejo: “Cuando tu hijo intente otra vez sacarlos de quicio mira por encima de él a tu primer mujer con amor. Y también con amor al primer marido de tu mujer. Que ella haga lo mismo contigo. Que mire por encima de vuestro hijo a las parejas anteriores”. Después de cuatro semanas lo volví a encontrar. El me dijo: “Ayudó”. Así de sencillo es cuando comprendemos las leyes del amor que dominan en este campo. Nadie puede infringirlas. Nadie puede alzarse por sobre ellas. Ellas son leyes de la vida.
Por consiguiente, aquellos que han hecho lugar a otros también pertenecen a la familia: anteriores relaciones de los padres y los abuelos. Pero también otros a través de cuyo sufrimiento la familia obtuvo un beneficio. Cuando alguien, por ejemplo, cae en la guerra y su hermano recibe la herencia él pertenece a la familia. Esto sucede dentro del entorno familiar. Pero si una familia tuvo un único hijo que murió en la guerra y ellos dan toda la herencia a otras personas, a otra familia, entonces ese hijo pertenece a esa otra familia. Mientras él no sea incluido en esa familia ellos no podrán conservar la herencia. 

Esto yo lo vi en America en familias que se habían vuelto ricas gracias a los esclavos. De pronto un niño se comporta como un esclavo, expulsado, no perteneciente. O en familias que se habían vuelto ricas a través de empresas peligrosas, como por ejemplo, la construcción de ferrocarriles. En esos tiempos la construcción de líneas férreas era muy peligrosa e implicaba un alto costo en vidas humanas. Muchos de los que allí trabajaron murieron. Yo conocí a una persona que venía de una familia que había construido el tren de Canadá a Boston. El se comportaba como alguien que no pertenece a la familia. En la constelación quedó claro que él se identificaba con esos muchos muertos. Cuando ustedes ven a las familias muy ricas y lo que sucedió con ellos y a veces se sorprenden, ahora ya no necesitarán sorprenderse más. 

La ley de la jerarquía en nuestra familia

¿Todavía pueden? No es tan sencillo lo que estoy diciendo hoy. Yo hablé de una ley que domina este campo. Todos los que pertenecen tienen el mismo derecho a pertenecer. En este sentido nadie es mejor ni nadie es peor. Una segunda ley, también una ley férrea que cuando no la respetamos trae consigo muchas enfermedades y catástrofes dice: Quien estuvo primero en ese campo tiene prioridad sobre aquellos que vienen después de él.
Esto suena muy sencillo. Pero miren a los niños, vean lo que ellos hacen, como se rebelan contra sus padres, como se hacen cargo de cosas que les corresponden a sus padres, como quieren salvar a los padres, incluso cuando de esta manera ellos se enferman. Todo eso son transgresiones de esa ley. En los hechos se evidencia en algunas frases fundamentales que la persona dice interiormente. Un niño, por ejemplo, lo dice en la familia. La frase es: Yo te sigo en la muerte. A menudo un niño quiere seguir a su madre muerta. 

También una madre quiere a veces seguir a su niño muerto. Entonces ella se comporta como si fuese pequeña y el niño grande. El niño adopta entonces el lugar de la madre. Ese es uno de los lados. No es que alguien lo actúe cada vez. La persona sólo lo siente y esto tiene consecuencias sobre su salud y sobre su estado de ánimo. Cuando más adelante ese niño a su vez tiene hijos, esos niños sentirán que la madre o el padre quieren morir, sienten que ellos quieren seguir a alguien a la muerte. ¿Qué dicen entonces? “Yo en tu lugar”. Lo vemos por el ejemplo en la anorexia. Esto resulta muy evidente. En su corazón el anoréxico dice: “Mejor desaparezco yo antes que tú”. ¿Quién? Habitualmente el padre. Esta es la dinámica que actúa detrás de la anorexia. Ella alardea. Quiere hacer algo para salvar al padre y con frecuencia muere. Esta es una dinámica frecuente que conduce a la enfermedad. Otra dinámica que está relacionada con esto es: “Yo expío”. Esto es arrogancia. La expiación es una arrogancia. ¿Qué sucede con la expiación? Cuando alguien es culpable de haberle hecho algo a otro, por ejemplo cuando ha causado un accidente de tránsito en el cual alguien perdió la vida, él expía por ello. Muchas mujeres, por ejemplo, expían también por un aborto.
¿Qué hace el que expía? ¿Mira al que resultó dañado? No, él se mira a sí mismo. La expiación lo alivia, ella es completamente egoísta. Pero ella conduce a enfermedades, a accidentes y con frecuencia al suicidio. ¿Qué hacemos entonces cuando sentimos dentro de nosotros esa necesidad de expiación? Vamos con el amor del espíritu. ¿Qué quiere decir esto? Supongamos que hemos causado un accidente de tránsito: Miramos con el amor del espíritu a aquel que ha perdido la vida. ¿Qué debemos percibir y reconocer? La muerte no estaba en nuestras manos. Eso es una idea presuntuosa. 

Cada movimiento, da igual a donde nos lleve, a la infelicidad o a la muerte o incluso a la guerra, es un movimiento del espíritu. Todos los que son arrastrados hacia él están al servicio de ese movimiento. También podemos decir que para ese movimiento ellos son como víctimas. En relación con esto imagínense lo que sucede en ustedes cuando también  ustedes van con el movimiento del espíritu. 

Cuando, por ejemplo, una madre que ha abortado un hijo reconoce eso que ha pasado, eso que ella ha hecho, como un movimiento del espíritu ¿puede ella entonces expiar? ¿No debe ella reconocer que asimismo ese niño es arrastrado por un movimiento, por un movimiento que es finalmente bueno? Entonces ella mira a ese movimiento y permanece quieta. Simplemente quieta. Entonces ella estará en sintonía con ese movimiento. Esto tiene para ella un efecto sanador. 

viernes, 12 de octubre de 2012

El Dinero


Esto es lo que nos dice Bert Hellinger padre de las Constelaciones Familiares acerca del dinero:

El dinero es energía. Actúa. Le precede algo, por ejemplo un esfuerzo que merece remuneración. A mayor esfuerzo, más fuerza tiene el dinero, siempre y cuando se corresponda con el esfuerzo. Si el pago es menor al esfuerzo, mantiene su valor, pero también su fuerza es menor. Si el pago es mayor que el esfuerzo, también pierde su fuerza. Esto se muestra en el hecho, de que el dinero "se quiere ir". No quiere ni puede quedarse.

Lo mismo sucede, si acumulamos el dinero sin haber hecho algo con él ni haberlo gastado en un servicio recibido.
  
Cuando el dinero pierde su sentido, es decir, su función de intercambio por servicios para nuestra vida y la de los demás solo quedan cifras sin valor real. Dichas cifras recuperan su valor cuando atraen un logro que demanda algo de su dueño, cuando de nuevo son usadas de una forma al servicio de la vida. En este caso también, logro y esfuerzo deben estar involucrados. El dinero que es prestado, en vez de crear una alianza con el logro y esfuerzo humano, se perderá. Pierde su fuerza y entonces se esfuma.
El dinero se mueve en un ciclo de logro y remuneración, a nuevo logro,  nueva remuneración. Este es un ciclo donde ambos crecen, el logro y la remuneración.
  
Sin logro y sin remuneración adecuada, o cuando el dinero es prestado o regalado, sin la visión de un logro correspondiente, inicia un ciclo similar. Es un ciclo de perder-perder hasta que el exceso se esfuma. El dinero vuelve regresa del cielo a la tierra. 
    
Aquellos que menosprecian el dinero, lo ahuyentan. Sin dinero se debilitan en lugar de ganar fuerza y permanecen pobres.
 
El que por ser modesto, se arregla con poco dinero, a él se dirige. Le llega cuando lo necesita. Permanece como una fuerza a su disposición.
  
Aquellos que respetan el dinero, puede dejar que siga su curso. Lo mantienen como a un perro con una correa larga. Con tanto más gusto el dinero regresa a él, cuando lo necesita y cuando lo llama.
  
A veces el dinero se retira. Por ejemplo, cuando despreciamos un servicio que nos fue ofrecido y prestado especialmente si no honramos lo que nuestros padres hicieron por nosotros.  Solo cuando honramos su esfuerzo y apoyo continuo, la merecida recompensa nos llega y a ellos también.
Generalmente es el mismo caso. Cuando apreciamos lo que otros hicieron por nosotros, muchas veces sin una recompensa financiera, hay una recompensa para ambas partes. Ellos pagan nuestro respeto con mas apoyo, sin tomar en cuenta el esfuerzo de necesitaron hacer. Sin nuestro respeto sus esfuerzos se desvanecen.   
    
Todo dinero proviene y se mantiene en este mundo. En el otro mundo, más allá del nuestro hay otra moneda. Sin embargo la manera en que manejamos el dinero en este mundo tiene repercusión en el otro, cuando tomamos y damos de buena manera y también cuando lo dejamos atrás. Cuando nuestro tiempo llegue a su fin, el dinero se puede quedar. Ha servido su propósito.
  
¿Para quién o para qué se queda? Aquellos que lo reciben después de nosotros ¿Tienen la fuerza para preservarlo? ¿Se convierte en remuneración por un esfuerzo o se convierte en una carga opresiva y no en algo generoso?
  
¿Qué resulta de estas reflexiones? El dinero se comporta como un mensajero que nos es enviado de otro lugar. Él quiere que lo ganemos para lograr algo con el y luego dejarlo ir a su debido tiempo. Escuchamos con atención el mensaje que nos trae desde otro lugar, lo que el mensajero exige de nosotros, sea lo que sea, en nombre de su amo. No podemos ni debemos escoger.
  
Manejemos nuestro dinero de forma devota, como lo haríamos con una revelación divina y en sintonía con ella, asentimos al dinero, sea lo que sea que espere y exija de nosotros. En sintonía con esta revelación, nuestro manejo del dinero se convierte en un servicio divino, un servicio para la vida de muchos, un servicio con amor.

Fuente: Boletín mensual (Help for the soul in daily living) Enero 2011. 
Traducción libre: Flavio Pastor

domingo, 1 de mayo de 2011

Destino / Tomar

Un blog sobre Constelaciones Familiares presenta el reto que la construcción del conocimiento es gradual, hay tantos temas de interés general que abordar pero sin los conceptos clave básicos no se puede sacar el máximo beneficio, entonces voy a introducir vocabulario y después un artículo relacionado; así sucesivamente, vamos a ver a que buen puerto nos lleva esta dinámica. 

Seré breve porque de todas maneras los conceptos van creciendo a medida que se relacionan entre si para desarrollar un tópico.

Destino
En C.F. entendemos que el destino no es lo que va a suceder sino el conjunto de circunstancias y antepasados que le dieron forma y sustento a lo que somos hoy, no seríamos los mismos si el mínimo detalle hubiera cambiado. De manera mas directa nuestros padres, somos mitad nuestra madre y mitad nuestro padre; si rechazamos una parte de nuestra historia (padres incluidos) o lamentamos las carencias que vivimos (y los padres que las provocaron) estamos negando una parte de nosotros mismos en el proceso, por supuesto es natural y muy sano tener por periodos de revisión de nuestra vida y relación con los padres, lo que no es normal es usar el Destino como excusa para no salir adelante y responsabilizarse de la propia vida. Hay destinos personales, familiares y comunitarios, estos últimos se consolidan por los eventos sociales trágicos.

A propósito de la responsabilidad: cada persona tiene la capacidad de manejar su destino, podemos acompañar pero no podemos ni debemos dar un solo paso en su lugar, dice el refrán "El camino al infierno esta empedrado de buenas intenciones"

Muchas de las dificultades personales, problemas con la familia y la pareja son el resultado de incorporar en nuestra vida el destino de otro miembro de la familia incluso del pasado distante y repetimos las condiciones que llevaron a su exclusión, olvido o despojo de su posición en la familia, hacer lo anterior tiene dos objetivos posibles:

  • Disminuye nuestra culpa por ser parte de un grupo excluyente.
  • En un acto de amor ciego nos identificamos con su destino complicado con una mentalidad "mejor que me pase a mí que a ti"  
El Carro ©Tarot Robledo Dodal
Tomar
Significa aceptar el Destino tal como es, renunciando a lo que no tuvimos o tenemos, es importante destacar que la aceptación no es desde la resignación o desde la sumisión, ambas actitudes pasivas sino desde la decisión activa, cuando es nuestra opción, algo se transforma y ganamos energía para madurar y ser adultos.

Recordemos que los padres son parte fundamental de nuestro Destino, tomar a los padres no es perdonarlos, juzgarlos o ser condescendientes no se trata que alguna de las partes quede en una posición de superioridad frente a la otra, solo de aceptar con las virtudes y defectos. Eso incluye también a los padres ausentes, las madres que parecen villana de telenovela, a los padres que no mostraron interés o cariño por sus hijos o a los que estuvieron presentes pero cometían abusos.

Desde el punto de vista del flujo de la vida, los padres lo son porque nos dieron la vida, todo lo demás que nos otorgaron como casa, vestido, sustento, educación, entretenimiento, herencias, etc se consideran un regalo, en constelaciones los reconocemos por darnos el don de la vida y algunas veces honramos los destinos difíciles que los formaron, repito sin buscar una posición de superioridad. 

Tomar a los padres, en especial a la madre nos pone en la puerta de la felicidad y del éxito.

Próximo artículo: Obstáculos para que los hijos tomen a los padres.